jueves, 2 de septiembre de 2010

Icusagora Riel. El principio (X).

 ¡Hola a todos de nuevo! Como dije, me tomé un pequeño descanso del blog, para escribir otras cosas. Y el descanso, que ha resultado más corto de lo que esperaba, llega a su fin. Y viene con Icusagora y con lo más nuevo que acaba de salir de mi editor de textos.
Ale, a freir espárragos.
Por cierto, tengo que ponerme de nuevo con Folgore, al cuál tengo muy abandonado. Además, estoy organizando un "Spin-Off" de la historia de Star Wars que estoy llevando a cabo. Será con algunos secundarios y personajes inéditos. Quiero tener el prólogo hecho para cuándo la comunidad de Galaxies se traslade al nuevo portal. Acepto sugerencias.
Y eso es todo. Un saludito y no os olvidéis de los espárragos.
Que larga me ha quedado la entrega




Espinoso estaba acostumbrado a que la gente tuviera una altura mayor, pero aquél hombre se llevaba la palma. De lejos.
Debía medir cerca de los dos metros y todo él era fortaleza picada en granito. En granito muy desnudo, porque lo habían desprovisto de sus ropas al encerrarlo y ahora mostraba su humanidad impúdicamente.
-¿Lo habéis desnudado? Sois despreciables.- Torció la boca en una mueca horrible y amenazadora. -Qué práctico.-
-¡Lo encontraron mis hombres así, lo juro!- Acadi temía represalias por parte del asaltante y no quería tentar a la suerte. -¡Juro que lo capturé porque no me había pagado un dinero que le presté!-
-¿Caramba? ¿Eso es cierto, gigantón?-
-Excusadme señor, pero no recuerdo nada.- Su voz era muy grave, pero estaba quebrada por la sequedad y algo que no era por la sequedad. -Es la primera vez que veo a este hombre, más tal vez las cosas se puedan explicar, pero desde luego ellos no escucharon mis palabras.-
-¡Le presté dinero y desapareció! La usura está penada por la ley.-
-Si, ciertamente, prestamista.- Siseó espada en mano, apuntando a su pecho que ocultaba bajo el pijama a rayas. -Pero como decís, por la ley. Y ésta desde luego no es la suya.-
-Euuhm. Salvador, creo que no nos han presentado.- Carraspeó el preso, buscando palabras. -Me llaman Hoplas y soy caballero errante.-
-Encantado, pero mejor salimos, que mis compañeros estarán distrayendo a la numerosa guardia de este pendejo.- Miró al rededor, como buscando. -Pero necesitaremos algunas ropas para ti, para que no hagas colgar todo eso. Y las acabo de encontrar.-
Miraba fijamente el delicado pijama en dos colores que llevaba el prestamista. Sonreía de una forma desagradable.

-¡Deja que se vayan!- Icusagora golpeó hasta dejar inconsciente al que tenía delante y se quedó en guardia, jadeando. -Estos no son enemigos que batir. Y me siento muy identificado con ellos, es muy desagradable matarlos.-
La joven lo miró un momento, ajena al mercenario que yacía atravesado en su largo espadón. De pronto pareció volver a la realidad y lo desclavó con un gruñido, que arrancó un grito de dolor del herido. Este se arrastró hacia atrás, pero apenas podía moverse y poco a poco se fue quedando inmóvil. Ella se acercó al aventurero, que había enfundado ya y recargaba su arma de fuego. Era una pieza pesada, sin filigranas, no como acostumbraban los maestros armeros a fabricarla. Debió de salir barata. Él se la mostró.
-La pólvora es jodidamente cara de conseguir desde que los aranceles para armas y municiones aumentaron tantísimo el año pasado.- Escupió sobre el muerto y comenzó a recargar. -Este mamón me ha costado una cama limpia, un baño y un polvo decente. Joder si está cara.-
Ella encogió los hombros. Aunque más adelante sería capaz de interpretar su lenguaje corporal, esa noche de cálida luna no podía. Pero venía a significar algo como “yo no tengo ese problema”.
Escucharon murmullo de voces en el interior y se prepararon para más combate. Sin embargo su ardor guerrero se consumió rápido, porque justo salían por la puerta Espinoso y el caballero al que habían ido a rescatar. Hoplas. Vestía un curioso pijama a rayas rojas y blancas, que le estaba extraordinariamente apretado. Muy apretado. Tanto que Icusagora no pudo reprimir la sonrisa y hasta Careila resopló, admirada.
-Vaya par... Vaya... Bueno. Vaya.- Es todo lo que el joven pudo decir entre risa. -Vayámonos anda. Antes de que nos detengan por escándalo público.-

-¡Ja ja ja ja! Sabía que lo conseguiríais.- Ismiz estaba exultante de alegría. Los había abrazado a todos, había reído al ver el aspecto de su amigo, les había ofrecido el oro de Kilimast. -Estoy realmente contento de que lo hayáis traído de vuelta. El pobre parece que debe un dineral a ese desalmado, pero no lo recuerda.-
-Ismiz.- Icusagora intentó parecer serio, pero el recuerdo del pijama le traicionaba. -Nadie olvida una cuenta con un prestamista. Y menos con éste.-
-¡No puedo creer que no lo conozcáis! ¿Las puertas de Grunmanor, durante la batida de los pielgris de la montaña? ¿La defensa de la columna de refugiados de Kuludan?- Iba viendo como negaban con la cabeza y perdía el ánimo. -¿Su servicio a bordo del Beaufighter como protector embarcado y fiel compañero?-
-Pues no, la verdad. Dinos ya de quien se trata.-
-Lo encontré en una playa de Remnan, cuando desembarcábamos para tomar agua y algunas provisiones tras un viaje malo y largo. Vestía de completa armadura, como caballero, pero curiosamente no vimos escudo de armas ni emblema alguno. Además, no recordaba nada absolutamente.-
-Nada de nada?-
-Bueno, hablar tal como lo hace, lo habitual para una persona, pero ni su identidad ni sus recuerdos. Lo acogimos y nos ayudaba con su innatural don para el combate. Siempre que no hubiera botella cerca. Claro.-
-Que historia tan nebulosa.- Espinoso apoyaba la espalda contra Careila. Ésta evitaba descargarse sobre él, por miedo a romperlo. -¿Y cómo llegó a manos de Acadi?-
-Por si no escuchas, a mi amigo, además de pelear como un jabato y tener un par de conocimientos de magia, a pesar de su código moral y su buen hacer, tiene un pequeño defecto. Bebe como un auténtico marino sabe hacerlo. Luego pasa de auténtico marino a borracho de taberna y llega al nivel de amo de los taburetes. Supongo que lo trincaron mientras dormía una juerga de las suyas.-
-Me cogieron por ssorpresa, entre cuaatro. No rrecuerdo, porqué, pero esstaba desu... desdu... desnundo.- Había aparecido de nuevo Hoplas, junto a un fuerte pestazo a alcohol. -Todoss traidoress.-
-Y este es Hoplas el Desmemoriado, que entre aventuras y aventuras viaja conmigo porque es mi amigo.- El capitán alzó la mano, como si los presentara, que el mentado respondió con un saludo a la cabeza. -Al que parece que no han dado de beber porque me ha vuelto a abrir el mueble bar.-


La puerta se cerró al abandonar los jugadores la pequeña casa. Máster y jugador recogían algunos trastos, antes de irse.
-Pensaba que no querías un grupo más grande.-
-Ya, pero es que lo he conocido en la uni y parece que le mola el tema de jugar. La verdad es que no perfila como mal jugador.-
-Si, he de reconocer que se lo curra mucho. Y es un tío bastante legal.-
-Bueno, además hoy no han habido duros roces.-
-No, no, francamente me esperaba lo peor, pero hemos ido bastante bien y sin que se flipara quien ya sabes ¿Has hablado tú con él?-
-Algo así. No tengo ningunas ganas de que os vayáis peleando entre vosotros cuándo ya tenéis una campaña a la que hincar el diente.-
-Pues ha resultado.-
-Me he dado cuenta. Por cierto. ¿Has hecho el dibujo de Icusagora?-
-Uhm, he estado dibujando, pero no he sido capaz. Lo mío no es eso.-
-Pero macho, si te sale muy bien.-
-Ya, pero me lleva meses acabar nada, así que ya buscaré a alguien.-
-Bien, vale. Pásame ese bloc. ¿Quieres? No, no lo leas, sólo pásalo.-
-Uuuuh. ¡Secretos de Máster!-
-Chitón, sátiro verde.- Se cargó la mochila a la espalda y se encaminó a la puerta. -Bueno pillao, la siguiente partida será como siempre. Ya avisaré vía sms del lugar y la hora exacta.-
-Vale nano, hasta luego.-
-Adieu.-

4 comentarios:

  1. Lo que no entiendo es por qué se siente identificado con esos tipos. La verdad es que cada vez me gusta más este relato. Eso sí, deberías buscar alguna cosa un pelín distinta para esos 'saltos a la realidad'; están muy bien y me encantan, pero podría llegar a ser repetitivo.

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  2. Es un aventurero y trabajar de espada de alquiler no le es ajeno.
    Y me alegro de que te guste cada vez más.
    Y lo de los saltos de realidad no quiero sacarlos demasiado, porque cortan la narrativa aventurera, pero si que aparecerán los personajes "reales" de vez en cuándo (sobre todo al cambiar de capítulo). Por cierto, voy a tener que buscarles un nombre al menos, porque se puede hacer complicado explicar algo desde fuera.

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  3. hmmmm muy interesante tu comentario, desde luego me calas por todos ladosXD eso me pasa porque me dejo de decir la mitad de las cosas que quiero decir y porque a veces no me informo suficiente.
    es cierto que la moda lolita está copiada de la ropa inglesa y francesa de la epoca victoriana, pero en esa epoca la gente no llevaba vestidos estampados de madalenas, pastelitos o cartas dee pocker^^
    sobre lo demas... tienes razon, tengo que matizar algunos detalles. muy interesante aporte, y es cierto, el tema de los plagios de hollywood no es nada originalXD ah! y si he cogido solamente los plagios que le han hecho a japon es porque el blog va de japon, y si me salgo del tema los seguidores me lincharanXD jaja

    oye, interesante blog, tengo que leermelo!!XD me hago seguidor, ok? gracias por el comentario, me encantó!!!!

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  4. Tranquilo que quedarse corto en las cosas que se dicen también me pasa a mi. Con una facilidad aplastante.
    Lo de la moda lolita... Bueno, creo recordar que Ágata Ruiz de la Prada no vivió en la época... Jejeje.
    Si, la verdad es que he puesto un par que no son precisamente a Japón (lo de Pocahontas y skynet), pero la de matrix va en serio. Muchas de sus premisas las he visto en animes y mangas hasta la saciedad. Lo de Avatar ya era pura coña lo reconozco.

    Bueno, me alegro que te guste este humilde blog. Yo ahora voy a pegarme con el sistema de seguimiento de blogger a ver si puedo seguir el tuyo sin que haya caos.

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