viernes, 1 de marzo de 2013

El fin de la Senda del Aventurero.

Más de tres años de camino y he tardado casi uno en darme cuenta que meaba contra el viento. Es terriblemente doloroso ver que algo que me gusta tanto hacer ha de terminar gracias a una bofetada de realidad. Y es muy doloroso terminarlo así. Pero por desgracia, es lo que hay.
Cada vez tengo menos tiempo y ganas que dedicarle al blog y se nota, hasta el punto de no actualizar regularmente como antes y demasiados problemas extra-blog afectan demasiado a mi rendimiento, que lleva un tiempo siendo malo. Hace tiempo que de La Senda del Interrogador no sabéis nada, o que las historias regulares llevan tanto tiempo paradas que podría reescribirlas y pocos notarían el cambio. Demasiado tiempo llevo abriendo historias, prometiendo nuevas y tratando de sacar a delante, sin éxito, algunos contenidos. Mentiría si dijera que es culpa íntegra de la crisis (parte tiene), pero he de reconocer que tengo los cojones negros y soy un vago de narices. Así que me temo que es la hora de echar el cierre y dedicarme a algo que me de para vivir, que la cosa va de mal en peor y no veo demasiada salida, excepto emigrar muy lejos de Europa (esos hijos de puta no conseguirán lo que quieren de mí) y comenzar de nuevo en otro país, más consecuente con sus ideas, a pesar de lo extraño de su idioma y de lo lejos que estará de la gente que aprecio.

Terminaré los fanfics que me quedan y el guión del desafío (muy tarde, pero me niego a dejarlo correr), pero La Senda del Aventurero, cierra definitivamente. Muchas gracias por estos tres años, muchachada.
Un saludo y hasta siempre.




































 Se me ha olvidado comentaros una cosilla. Dicen que para soltar una buena broma, el objetivo de esta no ha de saber que es objeto de la misma. Por eso no me veréis organizar una el 28 de Diciembre, ya que es bromear sin sentido, ni amorrarme al April Fools' Day.
En fin, una bromilla pesada para rellenar mientras me hago a la idea de que antes o después, hay que seguir con la fiesta y dedicar algo de tiempo al blog, que entre vicios (sí, llevo algunas semanas echando más partidas online de las que debería, denunciadme), buscar faena, creármela y demás, no me dejo apenas tiempo más que para escribir algunas cosas imprescindibles, que van, por desgracia, por delante de La Senda.
Un saludete, inocentones.

2 comentarios:

  1. Caaaa..... relléna los puntos suspensivos con lo que quieras. Pero te aseguro que he respirado aliviado al ver el final del post.
    No te comento mucho pero te vigilo, que lo sepas.
    Un abrazote.

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    1. ¡Jajajajajaja! Bueno, alguna vez comenté que la Senda se terminaría cuando a mí me llegara la hora. Y añado, que aún así me puede sobrevivir.
      Me gusta eso de ser vigilado, jejejeje. Y la visita, aunque silenciosa, siempre se agradece.
      Un saludo!

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